Paso 1: Registrá todos tus ingresos mensuales
Comenzá identificando todas las fuentes de ingreso: sueldo neto, trabajos independientes, rentas, subsidios. Considerá el ingreso más bajo de los últimos 3 meses para tener un margen de seguridad. Si tenés ingresos variables, calculá el promedio mensual de los últimos 6 meses y restale un 15% como buffer de seguridad.
Paso 2: Clasificá gastos en tres categorías
Gastos fijos: alquiler, expensas, servicios básicos, seguros, cuotas de créditos. Estos representan típicamente el 40-50% del presupuesto.
Gastos variables: alimentación, transporte, salud. Fluctúan pero son necesarios. Representan el 30-35% del presupuesto.
Gastos ajustables: entretenimiento, suscripciones, salidas. Son la primera línea de ajuste ante cambios económicos. No deberían superar el 15-20% del presupuesto.
Paso 3: Revisá precios mensualmente
Con inflación del 5-8% mensual, los precios cambian constantemente. Establecé una fecha fija cada mes para revisar tus principales categorías de gasto. Usá apps de comparación de precios o registrá manualmente los costos de tu canasta básica. Ajustá las partidas variables según la inflación real que experimentás, no la oficial.
Paso 4: Priorizá un fondo de emergencia
Destiná al menos el 10% de tus ingresos a construir un fondo equivalente a 3-6 meses de gastos. Guardalo en instrumentos líquidos: cuenta remunerada en pesos con ajuste CER, dólar MEP accesible rápidamente, o una combinación de ambos. Este fondo te protege de gastos inesperados sin recurrir a deuda cara.
Paso 5: Negociá revisiones salariales
Si sos empleado, solicitá ajustes salariales basados en inflación real cada 3-4 meses. Presentá datos concretos del INDEC y tu canasta de gastos personal. Si sos independiente, actualizá tus tarifas trimestralmente considerando la devaluación y el aumento de costos operativos. Mantené una lista de tus gastos profesionales para justificar aumentos.
Ejemplo práctico
Familia tipo de 3 personas con ingreso mensual de $800,000:
- Gastos fijos (alquiler, servicios): $360,000 (45%)
- Alimentación: $240,000 (30%)
- Transporte: $80,000 (10%)
- Ahorro: $80,000 (10%)
- Otros gastos: $40,000 (5%)
Si la inflación mensual es del 6%, al mes siguiente el presupuesto de alimentación debería ajustarse a $254,400. Para compensar, buscá reducir "otros gastos" o aumentar ingresos.